En inmersión el agua de mar ataca el polvo de cobre puro que está expuesto, provocando la formación de óxido de cobre. Este agente anti incrustante altamente efectivo impide el crecimiento hasta que la superficie se degrada aún más para convertirse en clorhidrato de cobre.

Levantado en 2005 - el Coppercoat sigue funcionando perfectamente después de 12 años de inmersión continua.

Barco de motor "Listavon". Muelle de Cobbs Quay, Dorset Tratado con Coppercoat marzo de 1993.

Esta forma final de cobre es altamente inestable y es arrastrado por el movimiento del barco, eliminando así cualquier acumulación de limo o fango.
Esto pone de manifiesto de forma automática una superficie de cobre fresca rica, por lo que el proceso recomienza. Con un espesor promedio de 200 micras de Coppercoat aplicado en el tratamiento, y una tasa típica de la corrosión de 10 micras por año, es fácil apreciar cómo este recubrimiento ofrece una protección duradera y eficaz.

Durante el año 2001, Yachting Monthly informó de un yate que había sido tratado 8 años antes. El veredicto? “Un gran éxito”.

Además, las cualidades inherentes a la impermeabilización de la resina aseguran que un tratamiento de Coppercoat ayudará a prevenir la ósmosis en embarcaciones de fibra y ofrecer una protección adicional contra la corrosión en cascos de acero.

Con la resina epoxi transportando de forma aislada cada esfera de cobre, el revestimiento final es inerte y no conductor. En consecuencia Coppercoat no causa problemas electroloysis o descomposición catódica en las embarcaciones de acero o aluminio. Los Ánodos de sacrificio deberán estar instalados de la forma habitual.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies